Me compre el último libro del gran Galeano: “Espejos”, para leer durante las vacaciones, todavía no se de que la va, pero por ser de Don Eduardo de seguro que me va a gustar. A continuación les comparto un fragmento (cuento) del libro:

Espejos, una historia casi universal
Retrato de familia en Argentina
El poeta argentino Leopoldo Lugones proclamó:
—¡Ha sonado, para bien del mundo, la hora de la espada!
Y así aplaudió, en 1930, el golpe de estado que instauró una dictadura
militar.
Al servicio de esa dictadura, el hijo del poeta, el comisario Polo Lugones,
inventó la picana eléctrica y otros convincentes instrumentos que él ensayaba en
los cuerpos de los desobedientes.
Cuarenta y pico de años después, una desobediente llamada Pirí Lugones,
nieta del poeta, hija del comisario, sufrió en carne propia los inventos de su
papá, en las cámaras de torturas de otra dictadura.
Esa dictadura desapareció a treinta mil argentinos.
Entre ellos, ella.
